Corrigen tu visión
Existen diferentes diseños ópticos. No todos sirven para lo mismo: la graduación es una parte de la elección.
No tenés que dejar tus anteojos, pero podés empezar a elegir cuándo usarlos. Descubrí qué podría sumar una nueva forma de ver a tus planes.

Elegí una situación. Tus actividades y tus preferencias también importan al conversar sobre lentes de contacto.

Entrenar sin la montura puede ser una motivación para explorar lentes. Contale al profesional qué deporte hacés. Los lentes no reemplazan la protección ocular deportiva; retiralos antes de nadar o ducharte.

Llevá tus anteojos de respaldo y organizá el cuidado, la solución y el recambio. La libertad de elegir también se apoya en una buena rutina.

Quizá quieras usarlos para ciertos momentos. Preguntá qué modalidad y cuidados se ajustan a tu caso: usarlos pocos días no permite extender el recambio por tu cuenta.

Trabajo, encuentros y actividades: describí cómo es tu día. La adaptación busca una opción apropiada para tus ojos y tus hábitos.
Los lentes de contacto se apoyan sobre la película lagrimal que cubre el ojo. Su diseño ayuda a corregir una necesidad visual.
Existen diferentes diseños ópticos. No todos sirven para lo mismo: la graduación es una parte de la elección.
El profesional revisa cómo se ubica y se comporta el lente, además de cómo ves con él.
Colocarlos, retirarlos, cuidarlos y reemplazarlos según la indicación forma parte de la experiencia.
Conocer las diferencias te ayuda a hacer mejores preguntas. No necesitás elegir un producto antes de consultar.
La miopía y la hipermetropía pueden corregirse con diseños esféricos.
Entendé Biofinity →Los diseños tóricos contemplan diferencias de corrección según la dirección.
Entendé el astigmatismo →Para presbicia existen diseños multifocales, incluso opciones para presbicia junto con astigmatismo.
Entendé la presbicia →Encontrá una óptica Biofinity Partner. Contá qué necesitás y consultá por la evaluación y adaptación profesional.